La sociedad romana estaba dividida en dos grupos, por un
lado los hombres libres y por otro lado los hombres no libres.
Los hombres libres:
1. Patricios.
En la parte superior de la pirámide están los PATRICIOS.
Eran las familias más ricas, que poseían las tierras e incluso podían ocupar
cargos políticos importantes o participar en el Senado.
De hecho, se decía que los patricios eran los descendientes
de los fundadores de Roma. Por supuesto, las personas de este grupo eran libres
y tenían derechos y privilegios.
2. Plebeyos.
Por debajo, estaban los PLEBEYOS. Eran los campesinos,
pequeños propietarios, pequeños artesanos o comerciantes. Eran libres y tenían
derechos, pero no tantos privilegios como los patricios puesto que no podían
gobernar y debían pagar impuestos a la clase más alta.
Los plebeyos se sublevaron muchas veces porque querían
equipararse a los patricios. Así, en el siglo V a.C., consiguieron el 'Tribuno
de la Plebe', un representante que defendía sus intereses.
3. Libertos.
Con el tiempo, pudieron llegar a comprar su propia libertad
y convertirse en LIBERTOS.
4. Clientes.
Personas sin carta ciudadana que dependían de un
patricio que los cobijaba y ayudaba, a
cambio de servicios prestados.
Los hombres no libres.
1. Esclavos.
En el siguiente escalón de la pirámide estaban los ESCLAVOS.
Se trata de prisioneros de guerra o hijos de otros esclavos que no tenían
libertad ni derechos. Eran propiedad de sus dueños, por lo que podían comprarse
y venderse como objetos.
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